Dormirse tarde podría elevar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares

La mayoría de la gente que vive en grandes ciudades, como Santiago, lo hace de forma apresurada, con intensas y largas jornadas laborales. Además, al llegar a casa las tareas no faltan: preparar la cena, ordenar, atender llamados, ponerse al día con las redes sociales, ver maratones de series; incluso, algunos continúan trabajando fuera del horario de oficina. En definitiva, cada vez nos vamos más tarde a la cama.

El problema está en que un estudio de la Universidad de Northumbria1, del Reino Unido, encontró que este hábito eleva el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, debido a que las personas “nocturnas” exhiben patrones de alimentación más erráticos y consumen menos alimentos saludables. Esto quiere decir que son proclives a tomar más alcohol, bebidas con cafeína, comer más dulces y comidas rápidas y lo hacen en mayor proporción que los individuos que se consideran “madrugadores”. Asimismo, también se saltan el desayuno al día siguiente, son menos propensos a ingerir vegetales y comen de manera menos frecuente, pero en mayor cantidad2.

La autora principal de la investigación, Suzana Almoosawi, Ph.D., afirmó que “en la edad adulta, ser un cronotipo nocturno o trasnochador se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2, y esto puede deberse a una alimentación más pobre y al comportamiento y dieta de estas personas”2.

Es importante recordar que, en Chile, la última Encuesta Nacional de Salud arrojó que la sospecha de Diabetes Mellitus en la población es del 12,3%, equivalente a 1 millón 800 mil habitantes. Además, los pacientes con esta enfermedad corren un mayor riesgo de desarrollar una serie de graves problemas de salud potencialmente letales, como sufrir un infarto al miocardio o un ataque cerebro vascular3.

“Picotear” en la noche eleva la glucosa

En el estudio se señala que los niveles de glucosa en la sangre suelen ser más bajos durante la noche que durante el día en personas sanas. Sin embargo, “picotear” muy tarde puede aumentar los niveles de glucosa, afectando el metabolismo durante la noche, lo que explicaría por qué los trasnochadores podrían correr un mayor riesgo de tener una peor salud2.

El aumento del cortisol también es determinante

En ese sentido, el Dr. Patricio Davidoff, Jefe de la Unidad de Nutrición y Diabetes de la Clínica Lo Curro, indica que “no dormir altera el ciclo circadiano de hormonas y metabolismo, generando un aumento tanto de la hormona cortisol -que se libera como respuesta al estrés-, como del apetito; además de reducir tiempo en sueño, que es donde se hace el balance de energía (entradas y salidas de calorías)”.

Igualmente, expresa que “el cortisol eleva la glicemia y el aumento de peso incrementa la resistencia a la insulina, dos mecanismos que suben la glicemia”.

Chronotype: Implications for Epidemiologic Studies on Chrono-Nutrition and Cardiometabolic Health. Consultado el 26 de diciembre de 2018, de https://academic.oup.com/advances/advance-article/doi/10.1093/advances/nmy070/5209973.

Going to bed earlier could reduce risk of type 2 diabetes and heart disease. Consultado el 26 de diciembre de 2018, de https://www.diabetes.co.uk/news/2018/dec/going-to-bed-earlier-could-reduce-risk-of-type-2-diabetes-and-heart-disease-99389602.html

Diabetes Atlas. Federación Internacional de la Diabetes. 8va edición, 2017.

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